Una pequeña localidad llamada Aguasay, en el estado Monagas, en Venezuela, es reconocida mundialmente por el cultivo y tratamiento que se le da a una planta históricamente conocida como la Curagua, de cuya penca se extrae una fibra textil de gran resistencia y belleza, con la que los artesanos locales producen piezas ornamentales y utilitarias, hermosas y únicas en el mundo. La Curagua fue declarada por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en el año 2015.
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